Los
reptiles tienen la piel dura, cubierta de escamas, y sus huevos
tienen cáscaras casi impermeables. Estas dos características
les permiten vivir lejos del agua en algunos de los habitats más
secos del mundo. Aunque los reptiles tienen sangre fría,
con frecuencia se calientan tomando sol; una vez que se han calentado
pueden moverse más rápido.
Los anfibios se distinguen por sufrir una transformación
total durante su desarrollo; este cambio de forma se denomina
metamorfosis. Fueron los primeros vertebrados en adaptarse a una
vida semiterrestre.